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Archive for marzo 11, 2011

Dios y el sistéma límbico, y el síndrome de Savant

El psicólogo Michael Persinger, se hizo con un aparato capaz de estimular ciertas partes del cerebro, como la corteza motora, zonas de la corteza visual, lóbulos frontales, etc. Con tal aparato descubrió que estimulando ciertas partes de sus lóbulos temporales se podía experimentar a Dios.

Esto no era una gran novedad, los pacientes que sufren ataques de epilepsia en lóbulos temporales podía vivir experiencias espirituales durante los ataques y mostrarse preocupados por temas religiosos y morales. Estos ataques pueden durar unos segundos y generar alteraciones en la personalidad entre ataque y ataque, ya que se producen una especie de “tormenta” en el lóbulo temporal. Aunque también es cierto que no todos los pacientes con problemas en el lóbulo temporal les pasa esto.

Según Ramachandran esto podría ser explicado de cuatro maneras:

1.       Que efectivamente dios les visite en los ataques. En un principio esto es poco probable, ya que no se puede demostrar por métodos empíricos.

2.       Una malinterpretación de las emociones que sienten durante los ataques, los cuales asocian con mensajes místicos.

3.       Las conexiones entre los centros de visión y oído con las amígdalas, es decir la parte del sistema límbico que reconoce el significado emocional de los sucesos del mundo exterior, estén dañadas y que durante los ataques estas conexiones volviesen a funcionar, y por tanto el sujeto les da un gran significado.

4.       los seres humanos hayan sido capaces de generar un circuito neuronal para la creencia religiosa.

El objetivo de Ramachandran era descubrir cómo y por qué se originan en el cerebro los sentimientos religiosos. Esto se puede comprobar mediante la respuesta galvánica de la piel, es decir cuando vemos una imagen conocida, o algo que nos excite emocionalmente se producen traspiraciones, por tanto se compararon las respuestas galvánicas de una persona “normal” y otra con epilepsia en el lóbulo temporal, mostrándole a los dos pacientes imágenes o palabras relacionadas con sus familiares, objetos, con carga sexual, religiosas y violentas.

El paciente normal reaccionó fuertemente ante las caras de sus familiares y prácticamente nula hacia lo demás, mientras que el paciente con epilepsia en el lóbulo temporal respondía intensamente a todo, pero sobre todo a las imágenes o palabras religiosas, por tanto quiere decir que hay una amplificación selectiva ante las palabras e imágenes religiosas.

Según esto, Ramachandran saca la conclusión de que en el cerebro humano existen circuitos que intervienen en la experiencia religiosa y que especialmente en los epilépticos estos circuitos se vuelven muy activos.

Otro de las cuestiones enigmáticas del cerebro son las características mentales, es decir, la capacidad para calcular, para el arte, la música, el lenguaje..

Según Darwin, estos talentos intelectuales podrían estar explicados por la selección natural, surgidos a azar., sin embargo Wallace (biólogo compañero de Darwin, entre los dos elaboraron el primer informe sobre la evolución natural) opinaba que las capacidades mentales como las nombradas anteriormente no podían haber surgido por azar, sino que es adquirida mediante la cultura, por tanto defiende que es posible que en tiempos prehistóricos existieran hombres con facultades mentales iguales a las del hombre moderno y que es posible que dios podría haber dirigido el proceso de desarrollo de la condición humana.

Hoy en día, un biólogo moderno argumentaría que el ser humano evolucionó su inteligencia general para cazar, comunicarse, etc. y una vez adquirida esa inteligencia la usó para otras cosas, como son la música, el cálculo, etc.

Sin embargo hay personas que no cumplirían esa argumentación, es el caso de las personas con el síndrome de Savant.

El síndrome de Savant  es un trastorno en el cual personas con niveles extremadamente bajos de inteligencia general, pero con extremado talento en ciertos campos como el arte, la música, o las matemáticas entre otros. Como por ejemplo, hay un chico con síndrome de Savant capaz de decir la hora y minuto exactos sin mirar un reloj, o el caso de otra chica capaz de medir la anchura de objetos a una distancia de unos 7 metros.

Una explicación que expone Ramachandran es que el síndrome de Savant podría ser causado por una lesión cerebral antes de nacer o después del parto, tras la cual una zona del cerebro reciba más señales de lo normal o un aumento de tamaño de determinadas zonas del cerebro a costa de otras.Por ejemplo un savant matemático debería tener un giro angular izquierdo grande (el giro angular izquierdo es la zona del cerebro que se encarga del cálculo).